Fourwhere
| — | Heinrich Heine |
Viernes 25 de Febrero del 2005…su voz y mis ojos llenos de amor, emoción y nerviosismo…el que considero uno de los momentos más mágicos de mi existencia! El comienzo de hermosos recuerdos! :) Ich Liebe Dich!
| — | Friedrich Wilhelm Nietzsche |
| — | Jorge Luis Borges en “El jardín de los senderos que se bifurcan” |
“¿Qué es el tiempo? Si nadie me lo pregunta, lo sé. Si quisiera explicárselo al que me lo pregunta, no lo sé”
San Agustín
En esta primera entrada quiero hablar de un tema recurrente para el ser humano: el del tiempo, hablar de él es hablar de todo y nada al mismo tiempo. Los últimos meses he escuchado la frase “hay que darle tiempo”, “todo es con tiempo”, “vamos a dejar que pase el tiempo” y es entonces cuando me pongo a pensar en cuán molesto puede llegar a ser, cuanta frustración genera en nuestro ser y que lo único seguro es que no lo podemos manipular, estamos sujetos a diversas situaciones, que si bien nosotros generamos, muchas veces nos sobrepasan.
Tiempo es uno de los aspectos que la filosofía se ha encargado de tratar, desde la ontología y la epistemología, o sea desde cuáles son las propiedades de las cosas, de la sustancia del ser y de las experiencias a partir de las percepciones. Lo que nos lleva a una explicación del por qué del tiempo, de cómo se da el tiempo, cómo se vive, cómo se juega, cómo se mueve y cómo afecta a los individuos.
Como seres racionales, atravesados por el Renacimiento (aunque muchas veces pareciera que somos sumamente medievales) dudamos y cuestionamos, en ocasiones cuando nos sentimos sumamente deprimidos, cuando hay “crisis existenciales” queremos explicaciones, cuando no sabemos cómo llegamos al punto en el que nos encontramos, nos enojamos y renegamos del tiempo, queremos saber en qué segundo todo se transformó. Hablamos de ciclos, de periodos, de rachas, todo tiene que ver con la relación causa-efecto, que tienen directamente que ver con el señor Tiempo.
¿Qué estará haciendo “tal persona” mientras yo digo o pienso esto? Es otra de las preguntas que me atacan con frecuencia, hablar del tiempo es también darnos cuenta de la pequeña partícula que somos en este universo, es darnos cuenta de que somos todo y a la vez nada, con el tiempo vamos creciendo, forjándonos, evolucionando, pero se vuelve corto el tiempo cuando estamos a nada de la muerte, cuando envejecemos, cuando aún quedan muchas cosas por hacer, muchas cosas por decir. Cito a Borges en “El inmortal”: “Cuando se acerca el fin, ya no quedan imágenes del recuerdo; sólo quedan palabras. No es extraño que el tiempo haya confundido las que alguna vez me representaron con las que fueron símbolos de la suerte de quien me acompañó tantos siglos. Yo he sido Homero; en breve, seré Nadie, como Ulises; en breve, seré todos: estaré muerto”.
Trascender es algo que queremos los humanos, ello, requiere tiempo, causar o provocar dejar huella, hacer ver en nuestro presente los efectos de las causas de nuestro pasado. Borges nos habla del tiempo, de la inmortalidad, de la perpetuidad, de la eternidad y para esto, todos tenemos concepciones diferentes, el infinito y la eternidad no son tangibles, lo que está ahora es este segundo, al siguiente no sé si estaré aquí. En mi ahora soy Claudia, yo en este cuerpo, mi alma en este cuerpo denominado Claudia, mañana no sé dónde estaré, no sé si mi alma estará en otro cuerpo, si seré animal o si simplemente desapareceré. Aquí el tiempo nos da la posibilidad de no morir, de dejar en algún lugar, prueba de existencia.
Hablar de tiempo es también hablar de espacio, la relación que existe en ellos es inapelable, todos necesitamos un espacio donde movernos a tal tiempo, todos necesitamos tiempo para movernos en tal espacio.
Entonces cuando nos referimos al tiempo, hablamos subjetivamente, lo que para mi es el tiempo, para ti no lo es, el tiempo son ideas, el tiempo es una ilusión, el tiempo lo puedes medir, tú decides tus tiempos, tus ciclos, o bien, el tiempo juega como víctima, pero en realidad es el victimario. A tu tiempo, decides lo que quieres dejar en el pasado, lo que deseas en tu presente y lo que proyectas a futuro.

